En los últimos años, el sector financiero ha experimentado una transformación digital profunda, posiblemente una de las más destacadas. En resumen, la aparición del open banking ha llevado a las instituciones financieras a utilizar las famosas APIs. ¿Para qué? Para ofrecer más servicios que antes no estaban disponibles y para automatizar otros procesos. Aquí te contamos qué son y para qué sirven.
API significa Interfaz de Programación de Aplicaciones. Es una interfaz que permite conectar la base de datos de un servicio con otra aplicación. Es como un puente que une el punto A con el punto B y facilita el flujo de datos con total seguridad.
Hay que tener en cuenta que existen diferentes tipos de APIs, por ejemplo:
Por ejemplo, muchas empresas usan Google APIs para integrar en sus productos, como Google Analytics o Google Maps, entre otras.

Cabe destacar que los bancos llevan años utilizando APIs, pero principalmente para uso interno. Con la llegada de las regulaciones de open banking y el auge de las fintechs, las APIs financieras abiertas están desempeñando un papel clave y esencial en la digitalización del sector financiero.
Como hemos mencionado, cada API ofrece una funcionalidad específica. Por ejemplo, en el caso de Triple, nuestra API permite implementar los programas de cashback de las marcas dentro de las aplicaciones bancarias.
Antes de entrar en detalles, veamos para qué sirve nuestra API:
Enriquecimiento: Enriquece las transacciones con información de marcas, ubicación y suscripciones.
Triple’s API permite a bancos y fintechs evitar tener que desarrollar este servicio desde cero, simplemente integrando nuestra API.
La integración es muy sencilla, se realiza en días. Si quieres más información escríbenos.